
Ilustración izquierda: Peter Connolly. Ilustración derecha: Radu Oltean.
La historia de nuestro mundo está llena de personajes que buscaron destacar en un campo de batalla, más la verdadera batalla a la que siempre se enfrentaron, fue la del tiempo. Y el olvido, el mayor enemigo. Cuando hablamos de Roma, donde lo bélico adquiere un importante papel, ambas victorias están estrechamente relacionadas.
Este es el caso de uno de los soldados que aparece representado en la escena número CXLV de la Columna de Trajano, monumento que aún descansa en el foro del emperador del mismo nombre. En la escena mencionada destaca como elemento central un guerrero dacio que bajo un árbol, busca quitarse la vida con su sica. Se trata del rey dacio Decébalo. Junto a él, destaca otro protagonista, un jinete romano que procede a impedírselo. Pero, ¿quién es este jinete? ¿Y qué ocurrió con Decébalo?
Durante el gobierno de Trajano el Imperio romano alcanzó su máxima extensión gracias a diferentes campañas militares que llevó a cabo el emperador hispano. Entre ellas destacan las Guerras Dacias, las cuales se componen de dos campañas principales entre los años 101 d. C. y 106 d.C. Ya antes bajo Vespasiano y Domiciano se habían llevado a cabo campañas en la zona. Durante la segunda campaña, tras un avance romano exitoso, Decébalo y algunos fieles que le acompañaban huyeron y fueron perseguidos por un destacamento de caballería del Ala II Pannoniorum. En el encuentro entre ambas fuerzas, Casio Dión nos dice en su Historia Romana que “se suicidó ante el riesgo de ser capturado” (LXVIII.14.3.). Una práctica habitual. No obstante, en 1965, se encontró en las cercanías de Grammeni (la antigua ciudad de Filipi), en la actual Macedonia del Norte, la estela funeraria de un hombre llamado Tiberio Claudio Máximo. En ella se menciona que el protagonista “capturó a Decébalo y llevó su cabeza ante él (Trajano)”. Este soldado de caballería correspondería con el jinete que ya se mencionó anteriormente en la escena número CXLV de la columna de Trajano, pues así coincide.
Máximo entrega la cabeza de Decébalo a Trajano. Detalle de la
ilustración de Radu Oltean para Desperta Ferro Ediciones.
El monumento consiste en una pieza de mármol gris con una inscripción de gran extensión (AE 1969-70, 583), y se encuentra actualmente en el Museo Arqueológico de Kavalla. A lo largo de la inscripción se relata la carrera militar del difunto, a modo de cursos honorum de carácter militar. Está coronada por un par de relieves de los cuales destaca la presencia de un ninete armado sobre un guerrero caído. Escena sigue la conformación tradicional de este tipo de representaciones de guerrero vencedor y guerrero vencido.
Detalle del epitafio (Fuente: DigitalMapsoftheAncientWorld)
Máximo debió haber nacido en torno al 65 a.C. (Speidel, 1970) y enrolado al ejército en el 85 a. C. (Connolly, 1998). En cuanto a su lugar de procedencia, Filippi sería una gran candidata ya que los veteranos solían volver a su lugar de origen. Así lo sugiere Speidel (1970), quién además plantea que su nombre sugiere una reciente adquisición de la ciudadanía, tal vez por su abuelo o padre al servir en las auxilia. Este hecho, la tradición militar familiar, pudo ser lo que le sirvió para entrar directamente como equite al ejército, lo cual no era sencillo (Speidel, 1970). Su entrada como jinete a la Legio VII Claudia marcaría así su entrada en el ejército, hecho que atestigua la existencia de una caballería legionaria en esta época. Debió participar en la campaña dacia de Domiciano (85-89). Su actuación en esta campaña tuvo que ser más que notable, ya que fue ascendido primeramente a quaestor equitum, encargado de las cuestiones económicas de su grupo, más tarde a singularis legati legion, un puesto de gran valor, pues consistía en ser uno de los guardias del legado, el comandante de la legión. Uno de los 120 que compondrían este cuerpo, según propone Speidel (2022), quién además menciona que esta sería la primera referencia conocida a este cuerpo de caballería. Recibiría condecoraciones por parte de Domiciano, según se nos indica, llegando finalmente durante su gobierno a ser el vexilarius de la unidad, el portaestandarte (cuestión debatida). En cuanto a la cuestión de las condecoraciones de Domiciano, Speidel (1970) recuerda que Casio Dión (LXVII.7.2) sostiene que se debieron no a merecimientos, sino para respaldar su falsa afirmación de victoria frente a Decébalo, la cual no ocurrió. No obstante, el ascenso de Máximo parece no contradecirse con el hecho de recibir las dona merecidamente. Durante el gobierno de Nerva, la Legio VII Claudia debió permanecer acantonada en la zona.
Ya con Trajano, fue ascendido a duplicarius en la Ala II Pannoniorum, mérito que le permitía recibir el doble de paga. Fue además nombrado explorator durante la conquista de Trajano de la Dacia. Función, que sin ninguna duda, daría lugar al hecho más importante de su vida, o así parece mostrarse en su lápida. Como explorador, tendría su encuentro con Decébalo. Lo que le llevaría a ser nombrado decurio, oficial de caballería. La inscripción también indica que fue condecorado en la guerra contra los partos, recuérdese la conquista de Mesopotamia por parte de Trajano en el 115 d.C., finalizando su campaña en el 117 d.C. Debió de ser trasladado junto a su ala a este nuevo frente de batalla. Speidel (1970) propone el 115 d.C. como fecha de su licenciamiento. Sin embargo, también aparece en la inscripción que durante el gobierno de Decimus Terentius Scaurianus, primer gobernador de la nueva provincia de la Dacia, pasó a ser voluntarius, tras recibir la baja honorable. Eck (1970) propone que su mandato se extendió desde 106 d.C. hasta 111 d.C. Siguiendo esta idea, la carrera militar de Máximo debió acabar como tarde en el 111 d. C., sin embargo, la prolongó sirviendo como voluntario en el ejército más allá de los correspondientes años de servicio. Fuera de lo habitual, Máximo sobrevivió para volver a su posible ciudad natal como veterano y dejar como legado esta importante inscripción así como una importante escena en la Columna de Trajano que refleja uno de los acontecimientos más relevantes de la conquista de la Dacia.
En cuanto a si Máximo mató realmente a Decébalo, lo desconocemos. Casio Dión nos dice que se suicidó, como así está a punto de suceder en la Columna de Trajano. Relieve en el cual Máximo aparece estirando el brazo para frenarlo, no con la intención directa de matarlo. En cuanto a su epitafio, se auto proclama “captor” de Decébalo y no se indica directamente que lo matase. Sí se indica que llevó su cabeza ante el emperador. Según indica Perea (2023), tenían órdenes de capturarlo vivo o muerto.Partiendo de estas indicaciones, podría estar en lo cierto Casio Dión en cuanto al suicidio. Máximo, se haría con el cadáver para posteriormente cortarle la cabeza y llevarla como triunfo ante Trajano. El jinete romano debió obviar por claros motivos la muerte en sí del rey dacio, para no quitarse méritos. Mostrándose incluso en el relieve del epitafio venciendo en duelo a su rival. Casi 2.000 años después, conocemos la historia de Tiberio Claudio Máximo gracias a su epitafio, el cual fue realizado para pasar a la posteridad. Aunque cabe tener en cuenta que probablemente no esperase vencer al tiempo con tanto éxito, al menos no con el mismo éxito que le otorgó el campo de batalla.
Bibliografía citada:
AE 1969-70, 583 = AE 1974, 589 = AE 1985, 721
Dion Casio, Historia romana (XLVI-XLIX), traducción de Juan Manuel Cortés Copete y Juan Manuel Guzmán Hermida, Madrid: Editorial Gredos, 2024.
Connolly, P. (1997): The Cavalryman, Tiberius Claudius Máximus. Oxford: Oxford University Press.
Eck, W. (1982). "Jahres- und Provinzialfasten der senatorischen Statthalter von 69/70 bis 138/139". Quirón: Mitteilungen der Kommission für Alte Geschichte und Epigraphik des Deutschen Archäologischen Instituts (en alemán).
Perea, S.“Héroes romanos de las Guerras Dácicas”, Trajano y las Guerras Dacias, Desperta Ferro Ediciones, Antigua y Medieval 79 (2023) 50-53.
Speidel, M. “The captor of Decebalus, a new inscription from Philippi”, JRS 60 (1970) 142-153.