El sueldo de los legionarios romanos

 

¿Cuanto cobraban los legionarios romanos?


En muchas ocasiones habremos oído que los soldados romanos eran pagados con sal, y que de ahí viene la palabra salario (salarium), pero no es verdad. La paga de un soldado siempre se llamó stipendium. Solo los soldados de la Vía Salaria (por la que llegaba la sal a Roma) y en torno al 500 a.C, eran pagados con sal.

Los legionarios cobraban en sestercios, siendo estos de plata y los cuales equivalían cada uno a un cuarto de denario. En tiempos de la República estos cobraban 450 sestercios al año, cantidad que fue doblada por Julio César. Esos 900 se repartían en tres pagos al año de 300 de cada uno. En el año 89 d.C Domiciano subió cada pago a 400, haciendo un total de 1200 sestercios al año. Caracalla, en torno al año 211 d.C,  la incrementó considerablemente, lo que provocó las críticas de senadores como Dión Casio. Macrino su sucesor, decidió recuperar los sueldos anteriores a Caracalla, lo que provocó su derrocamiento.


Sin embargo, la cantidad variaba muchísimo. Por un lado debían contribuir a un fondo funerario, aunque también recibían sobresueldos para comprar artículos que necesitasen. Luchar con valentía también era recompensado, pudiendo recibir los títulos de sesquipliciarus y duplicarius, que les hacían cobrar un 50% más o el doble, respectivamente. Al jubilarse cada legionario cobraba 12.000 sestercios. Otra fuente de ingreso eran los donativos, así como la bonificación que cada nuevo emperador solía conceder al ascender al trono, normalmente una suma de 300 sestercios. También otra fuente de ingresos importantes provenía de los botines de guerra. En cada unidad el portaestandarte hacía de banquero, y en cada cuartel había una especie de banco donde cada legionario podía depositar sus ahorros, hasta un total de 1000 desde Domiciano. 


Si hacemos comparativas, en los siglos I y II d. C, un centurión cobraba hasta 20.000 sestercios. El valor de un medimno de trigo (31 kg aprox.) era de 3 sestercios y el de una pequeña granja era aproximadamente de 100.000. Para entrar en el senado, debías tener una riqueza de 1,2 millones, aunque eso se quedaba ridículo para Séneca, quien llegó a tener 300 millones. 



Hoja del libro Legiones de Roma (Stephen Dando Collins)


Bibliografía: 

-Legiones de Roma: La historia definitiva de todas las legiones imperiales romanas (Stephen Dando Collins)



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